El consumo de cítricos estaría ligado a una reducción de desarrollar demencia

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Un estudio de cohorte en Japón investigó la relación entre comer cítricos y desarrollar demencia en una etapa posterior en la vida.

Los autores revisaron una serie de factores y encontraron que el consumo de cítricos está relacionado con una menor incidencia de demencia.

La neurodegeneración que conduce a la pérdida de la función cognitiva, conocida generalmente como demencia, es un problema que está afectando cada vez más a las poblaciones envejecidas en todo el mundo. La complejidad patofisiológica de esta enfermedad significa que la ciencia médica todavía tiene que entender o desarrollar completamente los tratamientos para la demencia. Por lo tanto, todas las medidas preventivas que podrían utilizarse para reducir el riesgo y la incidencia de la enfermedad son de suma importancia.

Un estudio transversal ha informado previamente que el consumo de cítricos está asociado con una mejor función cognitiva ya que los cítricos contienen compuestos llamados flavonoides, que debido a su estructura química pueden atravesar la barrera hematoencefálica y liberar la acción antiinflamatoria y antioxidante, así como revertir y reparar algunas de las formas más comunes de daño celular.

Un equipo de la Universidad de Tohoku en Japón, realizó un análisis estadístico utilizando datos recogidos del The Ohsaki Cohort 2006 Study para ver el vínculo entre el consumo de cítricos y la incidencia de demencia. El estudio original de cohortes estaba compuesto por hombres y mujeres mayores de 65 años que vivían en la ciudad de Ohsaki, Japón. Se distribuyó una encuesta de referencia, seguida de un número de seguimientos durante los siguientes 5-7 años. Después de aplicar los criterios de exclusión, los autores utilizaron respuestas de 13.373 personas para su estudio.

La encuesta incluyó una variedad de preguntas sobre los hábitos dietéticos y de estilo de vida, y las respuestas relacionadas con el consumo de cítricos se clasificaron en tres grupos:

  • Los que consumen cítricos menos de 2 veces por semana
  • 3-4 veces por semana
  • Casi todos los días

También se caracterizó la línea de base de otros factores que pueden estar relacionados con la demencia, como el malestar psicológico, la función motora y la función cognitiva.

El resultado primario fue el inicio de la demencia, tal como se define en el seguro social nacional japonés.

Los valores basales mostraron que los sujetos que consumían más cítricos eran mayoritariamente mujeres, más educados y en general tenían hábitos de vida más saludables (relacionados con el ejercicio, el tabaquismo y el consumo de alcohol), mientras que los que consumían menos cítricos tenían hábitos dietéticos más pobres (vegetales, otras frutas y proteínas). Los autores clasificaron al grupo que consume cítricos menos de dos veces al día como grupo de referencia y encontraron que, en comparación, los individuos de los otros dos grupos tenían menos probabilidades de desarrollar demencia. Ellos usaron un enfoque estadístico llamado análisis multivariante para probar si ciertos factores de confusión (edad, sexo, peso, historia de la enfermedad, educación, hábitos de vida, etc.) afectaron las correlaciones y encontraron que en su mayor parte no lo hicieron.

Los autores reconocieron varias fortalezas y limitaciones de su estudio. Dado que incluyó a muchos encuestados con una alta tasa de seguimiento, el análisis fue estadísticamente robusto. Además, consideraron una serie de factores de confusión en su análisis. Sin embargo, este análisis no pudo evaluar las causas de la demencia y el mecanismo de reducción a través del consumo de cítricos. Además, la información sobre el consumo de cítricos se recogió sólo en la línea de base, lo que significa que el cambio de los encuestados en los hábitos alimenticios cítricos en el tiempo no podría ser tenido en cuenta.

En general, este primer estudio de cohorte que estudia la relación entre el consumo de cítricos y la demencia reveló que el consumo de cítricos está correlacionado con una menor incidencia de la enfermedad. Esto apoya los datos bioquímicos relacionados con la acción de los flavonoides, y sugiere que comer cítricos puede ayudar a prevenir o retrasar el inicio de la demencia.