La aspirina podría ayudar en la lucha contra el cáncer colorrectal

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Recientes estudios observacionales sugieren que la ingesta de aspirina en pacientes con alto riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, también podría reducir la incidencia del cáncer colorrectal (cáncer de colon) y la mortalidad.

Una dosis baja y diaria de aspirina es el tratamiento rutinario para los pacientes que están catalogados con un alto riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. De hecho, la aspirina evita que los coágulos sanguíneos obstruyan el flujo de la sangre dentro de las arterias y, por lo tanto, reduce enormemente el riesgo de accidentes cerebrovasculares.

Además de este uso bien establecido, estudios observacionales recientes sugieren que la aspirina también puede impartir protección contra el cáncer colorrectal (CCR). Sin embargo, el foco principal de estos estudios fue el impacto de la aspirina y el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y, por lo tanto, este hallazgo sobre el CCR fue serendipítico. Además, no está claro hasta qué punto estas observaciones pueden reproducirse y si son relevantes para pacientes que no están en riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Por último, la eficacia potencial de la aspirina en comparación con las estrategias establecidas de detección del cáncer colorrectal, como la sigmoidoscopía flexible (SF) y la prueba de sangre oculta en heces fecales (FOBT) en la reducción de la incidencia y la mortalidad por CCR es desconocida casi en su totalidad.

Para arrojar luz sobre esta incertidumbre, un grupo de investigadores noruegos realizó un metanálisis de varias publicaciones revisadas por pares. Sus resultados se publicaron en el Alimentary Pharmacology and Therapeutics. Es importante destacar que no encontraron ningún estudio donde se haya realizado esta comparación directa y, por lo tanto, su análisis saca conclusiones de un grupo de 17 publicaciones comparando entre:

1) FOBT y SF entre sí o con un control

2) Aspirina con un control placebo.

Su análisis incluyó publicaciones de los portales especializados Medline, EMBASE (elsevier) y el registro central de COCHRANE, donde al menos 100 individuos fueron asignados al azar y seguidos durante un mínimo de dos años para monitorear la mortalidad por CCR, la incidencia o ambos.

En general, su análisis sugiere que la aspirina es igual de eficaz que el SF y FOBT en la reducción de la mortalidad y la incidencia del CCR. Sin embargo, estos resultados deben ser interpretados con cautela por muchas razones. En primer lugar, su análisis incluyó sólo 17 publicaciones en las que el diseño, así como los resultados finales con respecto a la incidencia de CCR, parecen muy heterogéneos. En particular, la dosis diaria de aspirina varía de más de 10 veces de 75 mg a 1200 mg. Además, como señalaron los autores, el control de un tratamiento con aspirina consiste en un placebo, mientras que un control para una intervención médica como el SF simplemente no es una intervención, lo que bien puede introducir un sesgo significativo.

Por último, los estudios de cohortes de los pacientes divergen sustancialmente con los ensayos de aspirina que investigan a los pacientes en riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, ensayos FOBT y SF, que investigan a los pacientes con riesgo de CCR. Por estas razones, parece prematuro realizar cualquier conclusión, por lo que es necesario un ensayo clínico aleatorio de buena fe, que investigue cómo la eficacia de la aspirina es comparable con la de las estrategias de cribado establecidas en la prevención del CCR.