¿Terapia con Células Madre para la Diabetes Tipo 1? Un nuevo estudio sugiere esta posibilidad

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Durante más de 20 años, el tratamiento con células madre hematopoyéticas autólogas (AHSCT por su sigla en inglés) ha sido una terapia para enfermedades autoinmunes tales como la esclerosis múltiple, artritis reumatoide y lupus; Sin embargo, el mecanismo exacto de cómo funciona sigue siendo confuso. La investigación clínica reciente también ha estado explorando el uso de la terapia con células madres para la diabetes del tipo 1, otra enfermedad autoinmune que afecta a cerca de 422 millones de persona a nivel mundial.

La diabetes tipo 1, también conocida como diabetes juvenil o insulinodependiente, es una enfermedad crónica donde el páncreas produce poco o nada de insulina. Las células inmunes atacan a las células betas pancreáticas que producen insulina, lo que lleva a la inflamación. La insulina es una hormona esencial para la producción de energía, ya que permite la descomposición de los azúcares para entrar en las células y producir energía. La aparición de la diabetes tipo 1 se produce cuando una inflamación significativa daña las células beta y resulta en un mantenimiento insuficiente de la hemostasia glucosa (equilibrio de la insulina y glucagón para mantener los niveles de glucosa en la sangre).

Las terapias utilizadas actualmente en el tratamiento de la diabetes tipo 1 incluyen la administración de insulina, la monitorización de la glucosa en la sangre y la detección de comorbilidades comunes y complicaciones relacionadas con la diabetes. Sin embargo, estos tratamientos no logran reducir el daño en el sistema inmunológico del paciente. El uso de células madre hematopoyéticas autólogas como terapia potencial de diabetes tipo 1 se basa en la capacidad de las células madre para “reajustar” el sistema inmunológico. Las células de los tallos hematopoyéticos autólogos se recuperan de la propia médula ósea del paciente o sangre periférica (sangre que circula el cuerpo y que contiene glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) y después del acondicionamiento se inyectan por vía intravenosa.

Un estudio reciente realizado por el doctor Lei Ye y sus colegas publicado en Stem Cell Research & Therapy (2017) investigó los efectos de la AHSCT sobre la respuesta inmune en pacientes de diabetes tipo 1 diagnosticados recientemente. El estudio incluyó a 18 pacientes de entre 12-35 años con diabetes tipo 1 que habían sido diagnosticados en menos de 6 meses. De estos 18 participantes, 10 recibieron una inyección tradicional de insulina como tratamiento y ocho recibieron AHSCT. Otros 15 pacientes que coincidieron en edad, sexo e IMC de estos dos grupos se inscribieron como grupo de control.

Para evaluar los efectos del tratamiento sobre la respuesta inmune, se evaluaron los pacientes con células sanguíneas periféricas. Se tomaron muestras antes de comenzar el tratamiento y luego nuevamente 12 meses después de que se administraran las terapias de AHSCT o de insulina solamente.

Antes del tratamiento, la distribución de las células sanguíneas periféricas era casi equivalente en los dos grupos; Sin embargo, después de 12 meses se observó una diferencia significativa. Los resultados de este ensayo clínico mostraron que los pacientes que recibían AHSCT exhibieron un desarrollo y una función significativamente reducidas de las células Th1 y Th17 (tipos de células T que causan inflamación en las enfermedades autoinmunes), en comparación con las que reciben sólo el tratamiento con insulina.

La inhibición de la proliferación y la función de las células T, junto con la disminución de la producción de citocinas (mensajeros químicos pivotales que ayudan a una respuesta inmune) observada en pacientes que reciben tratamiento con AHSCT, sugiere que hay un fuerte vínculo entre la terapia y los efectos sobre la respuesta inmune del paciente. Esto puede explicar por qué el AHSCT produce mejores efectos terapéuticos cuando se compara con el tratamiento tradicional solo con insulina.

Los autores señalan que el pequeño número de participantes y la duración del estudio son las dos principales limitaciones. Los futuros estudios clínicos deben incluir un mayor número de pacientes y un seguimiento a largo plazo, especialmente porque el AHSCT puede causar daño a la médula ósea y provocar infecciones potencialmente graves.

Tal como se mencionó con anterioridad, la progresión de la diabetes tipo 1, resulta en un daño inmune inevitable por la inflamación. Este estudio sugiere que la combinación de terapias como el tratamiento con AHSCT y fármacos inmunosupresores de dosis alta puede ser un nuevo enfoque terapéutico potencial para la diabetes tipo 1. Se plantea la hipótesis de que esta combinación tiene la capacidad de “restablecer” el sistema inmunológico y aumentar la capacidad de recuperación de las células beta. Sin embargo, otros estudios clínicos son esenciales para arrojar más luz sobre el mecanismo y el uso de la terapia de células madre para la diabetes tipo 1.