El trasplante de islotes podría mejorar los niveles de glucosa en un paciente con diabetes tipo 1

1270
Download PDF

Un grupo de investigadores siguió a una mujer con diabetes mellitus tipo 1 que se sometió a un trasplante laparoscópico de islotes. A lo largo de 12 meses, la mujer mantuvo consistentemente niveles normales de glucosa en la sangre y estableció una independencia de la administración exógena de insulina.

La Diabetes Mellitus Tipo 1 es un trastorno caracterizado por un aumento de los niveles de glucosa en el cuerpo que resulta de la destrucción autoinmune de las células β productoras de insulina del páncreas. La administración de la insulina durante toda la vida y el control de los niveles de glucosa en la sangre son necesarios para el tratamiento de esta enfermedad. Las preparaciones actuales de insulina disponibles en el mercado suelen administrarse por vía subcutánea. La intervención quirúrgica vía el trasplante del islote también podría ser hecha para mantener niveles de glucosa de la sangre en los pacientes afectados con la diabetes mellitus del tipo 1.

En una reciente correspondencia publicada en el New England Journal of Medicine, un grupo de investigadores dirigido por David Baidal, M.D., siguió a una mujer de 43 años con diabetes mellitus tipo 1 que se sometió a un trasplante de islotes. La paciente recibió el trasplante de islote en el omento por vía laparoscópica. Se proporcionó terapia inmunosupresora con micofenolato sódico y tacrolimus para prevenir el rechazo del trasplante. El tacrolimus se reemplazó con sirolimus 8 meses después del trasplante debido a la pérdida de cabello informado. También se aconsejó a la paciente que hiciera ejercicio regularmente y que mantuviera una dieta baja en carbohidratos después del trasplante. Los niveles de glucosa en la sangre capilar, los niveles de hemoglobina glicosilada, y las puntuaciones beta y BETA-2 (medida de la función de las células β, con puntuaciones más altas que indican una mejor función) fueron monitorizadas en consecuencia.

Las evaluaciones de seguimiento a los 75 días, 6 meses y 12 meses después del trasplante mostraron restauración de los niveles normales de glucosa en la sangre y una independencia exógena de insulina. Sin embargo, la secreción de insulina disminuyó y se observó un descenso funcional de los islotes a los 12 meses. Los investigadores atribuyeron este fenómeno al cambio en la terapia inmunosupresora de tacrolimus a sirolimus. La paciente fue capaz de mantener un nivel normal de glucosa en la sangre a pesar de la disminución observada en la función y no tuvo ningún episodio de hipoglucemia que haya requerido una administración exógena de insulina.

En resumen, el trasplante laparoscópico de islotes es un método prometedor para el manejo de la diabetes mellitus tipo 1 y puede reducir la dependencia a la administración exógena de insulina. Sin embargo, se deben realizar más estudios para establecer la seguridad y los resultados a largo plazo de este procedimiento.