Cáncer testicular: causas, síntomas, tratamientos y más

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¿Qué es el cáncer testicular?

El cáncer testicular (también conocido como cáncer de testículo) es un cáncer poco frecuente que ocurre principalmente en hombres de entre 25 y 44 años.

Los testículos son dos pequeños órganos de forma oval ubicados detrás del pene en un saco cutáneo llamado escroto. Son parte del sistema reproductivo masculino. Los espermatozoides y las hormonas sexuales son producidos por los testículos.

Causas del cáncer testicular

La causa exacta sigue siendo desconocida, pero hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer testicular.

Estos factores de riesgo incluyen:

Testículos no descendidos (criptorquidia): los hombres que nacen con testículos no descendidos tienen más probabilidades de desarrollar cáncer testicular. La corrección quirúrgica de los testículos no descendidos puede reducir (pero no compensar completamente) este riesgo.

Historial familiar: es importante si usted tiene un padre o un hermano que ha tenido cáncer testicular.

Una anomalía del pene y la uretra, conocida como hipospadias: significa que usted tiene el doble de probabilidades de desarrollar cáncer testicular, en comparación con otros hombres en la población general.

Infertilidad (tener dificultad para concebir un bebé): la infertilidad comparte una serie de factores de riesgo con el cáncer testicular.

Virus de inmunodeficiencia humana (VIH): existe alguna evidencia de que los hombres con VIH tienen un mayor riesgo de cáncer testicular.

Historia personal: los hombres que han tenido cáncer testicular previamente en un testículo son más propensos a desarrollar cáncer en el otro testículo.

No existe relación conocida entre el cáncer testicular y la lesión testicular: sin embargo, las lesiones a menudo pueden causar hinchazón y grumos, lo que puede hacer que la detección de cáncer testicular sea difícil. Si tiene hinchazón testicular debido a una lesión, consulte a su médico para que le aconseje.

Síntomas del cáncer testicular

En algunos hombres, el cáncer testicular no causa ningún síntoma notable. Sin embargo, otros hombres pueden notar uno o más síntomas, incluyendo:

  • Una hinchazón o protuberancia en el testículo, generalmente indolora
  • Una sensación de pesadez en el escroto
  • Cambio en el tamaño o forma del testículo (por ejemplo, dureza o hinchazón)
  • Una sensación de desigualdad entre los testículos
  • Dolores en la parte inferior del abdomen, testículo o escroto
  • Agrandamiento o sensibilidad del tejido mamario
  • Dolor de espalda
  • Dolores de estómago.

La mayoría de los bultos testiculares no son cáncer, pero es importante que consulte a su médico si tiene cualquiera de estos síntomas.

Un tumor canceroso puede ser tan pequeño como un guisante o mucho más grande. En la mayoría de los casos, sólo un testículo se ve afectado. A veces, las células de cáncer testicular se propagan a las glándulas linfáticas y otros órganos del cuerpo (más comúnmente los pulmones). Si esto ocurre, puede tener otros síntomas, como tos o dificultad para respirar. Incluso si el cáncer testicular se extiende, por lo general se puede curar.

Tipos de cáncer testicular

Los dos tipos principales de cáncer testicular son el no seminoma y seminoma.

Cáncer testicular no seminoma

El cáncer testicular no seminoma es:

  • Un cáncer más raro que tiende a desarrollarse más rápidamente que los cánceres seminoma
  • Son más comunes en los hombres más jóvenes, por lo general en sus 20 años
  • Está compuesto de subtipos que se agrupan, como el teratoma, el tumor del saco vitelino, el coriocarcinoma y el carcinoma de células embrionarias

Cáncer seminomatoso

El cáncer seminomatoso testicular:

  • Tiende a desarrollarse más lento que los cánceres no seminoma
  • Por lo general ocurre en hombres de 25 a 50 años, pero también ocurre en hombres mayores de 60 años.
  • Ocasionalmente, los tumores testiculares pueden ser una mezcla de ambos tipos.

Diagnóstico del cáncer testicular

Si siente una hinchazón o cualquier otro tipo de cambio inusual en uno de sus testículos, es importante que consulte a su médico.

El diagnóstico del cáncer testicular implica una serie de pruebas, las que incluyen:

Examen físico: examen físico de los testículos

Ultrasonido: para ayudar a distinguir entre cánceres y bultos debido a otras causas

Análisis de sangre: muchos cánceres testiculares producen una hormona que se puede medir en la sangre. Los médicos los llaman “marcadores”. Existen tres tipos diferentes de marcadores para el cáncer testicular.

Si los resultados de ultrasonido sugieren cáncer, el testículo afectado necesitará ser extirpado quirúrgicamente. Las células de la masa serán examinadas bajo un microscopio. Desafortunadamente, esta es la única manera de confirmar el cáncer testicular. Los médicos sólo harán esta operación si están bastante seguros de que es cáncer.

Si su médico sospecha que el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, realizará otras pruebas tales como una radiografía de tórax y escáneres, ya sea mediante una resonancia magnética (IRM) o una tomografía computarizada (TC).

Tratamiento del cáncer testicular

La extirpación quirúrgica del testículo afectado (orquidectomía) suele ser el primer tratamiento para el cáncer testicular. El testículo puede ser reemplazado por uno falso llamado prótesis. Por lo general, puede ir a casa el mismo día de la cirugía. Si el cáncer no se ha diseminado más allá del testículo, este puede ser el único tratamiento que necesite. Sin embargo, durante algunos años, usted tendrá que asistir a un especialista para chequeos regulares.

Perder un testículo no afecta la fertilidad, siempre que el testículo restante sea saludable. Su capacidad para tener una erección tampoco se verá afectada. Sin embargo, si usted carece de ambos testículos, será infértil.

Si necesita un tratamiento médico adicional contra el cáncer o necesita que le extirpen los testículos, es posible que deba hacer una donación a un banco de esperma. Esto le dará la opción de tener hijos en el futuro. Es importante discutir esto con su médico antes de seguir adelante con cualquier tratamiento.

Tratamiento adicional para el cáncer testicular 

Radioterapia: esto implica el uso de rayos X para matar las células cancerosas, para causar el menor daño posible a las células normales. Se puede administrar la radioterapia para prevenir que el cáncer vuelva después de la cirugía o para tratar cualquier célula cancerosa que se haya diseminado.

El cáncer testicular se propaga con más frecuencia a los ganglios linfáticos en la pelvis y la región abdominal inferior. Cabe resaltar que la radioterapia no lo convierte en alguien radioactivo, por lo que puede estar con otras personas  con seguridad después de su tratamiento.

Quimioterapia: esto implica el uso de medicamentos contra el cáncer para matar las células cancerosas a través de la circulación en el torrente sanguíneo y llegar a las células cancerosas en cualquier parte del cuerpo. Este tratamiento se puede administrar:

  • Si el cáncer se ha diseminado fuera de su testículo
  • Junto con la cirugía, o menos comúnmente, con la radioterapia (tratamiento adyuvante), si es que existe un riesgo moderado de que el cáncer se extienda o regrese
  • O como tratamiento primario, si el cáncer se ha diseminado a otras partes de su cuerpo.

Cirugía adicional: si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos del abdomen y se ha quedado arraigado incluso después de la quimioterapia o la radioterapia, los ganglios linfáticos podrían ser extirpados quirúrgicamente. Esto puede causar la infertilidad por la prevención de la eyaculación de los espermatozoides a través del pene. Sin embargo, la función sexual y la capacidad de orgasmo permanecen intactas.

Su sexualidad y el cáncer testicular

Una pregunta común hecha por los hombres con cáncer testicular es si su vida sexual se verá afectada. Tener cáncer puede afectar su sexualidad tanto física como emocionalmente. El impacto de estos cambios depende de muchos factores, como el tratamiento y los efectos secundarios, la forma en que usted y su pareja se comunican, la forma en que ve cómo cambia su cuerpo y su confianza en sí mismo. Muchos de estos cambios son temporales.